Secret Cities surge en Fargo cuando MJ Parker y Charlie Gokey a penas tenían 15 años. Su pasión por el pop psicodélico hizo que grabasen sus primeras canciones contando con la producción de un amigo a través de e-amil. Posteriormente se uniría a la banda Alex Abnos como batería. Sus primeras grabaciones salieron al mercado gracias al sello de Baltimore Fall Records, aunque su primer larga duración Pink Graffiti lo editaron bajo el prestigioso sello Western Vinyl. La publicación del álbum les permitió girar por Estados Unidos, grabando posteriormente su segundo trabajo Strange Hearts en 2011. A partir de aquí, lograron su primera gira internacional que los llevó a Europa. Sus melodías alegres que beben del pop clásico se enlazan la perfección con sonidos caribeños.
Hemos tenido la oportunidad de charlar con Charlie, Marie y Alex del proceso de grabación de su último trabajo, sus influencias musicales y muchas más cosas. Esto es lo que nos han contado.

Charlie: Mis primeros recuerdos musicales son escuchar los Beach Boys con mis padres. Siempre me ha parecido que este tipo de música estaba hecha para mí, existiendo otros tipos de música a los que no les prestaba tanta atención. No se si siempre opinaré esto, pero estoy bastante convencido.
Vuestro último álbum titulado Strange Hearts es un trabajo muy logrado que contiene melodías muy luminosas, mezcladas con elementos de la música Lo-Fi y tropical. ¿En qué os inspirasteis para escribir este disco?
Charlie: Dusty Springfield fue seguramente mi gran inspiración en aquel momento, seguida de cerca por the Shangri-Las.
Marie: Estuve escuchando Have One On Me de Joanna Newsom sin parar los meses en los que grabamos el disco, aunque no pienso que el oyente pueda apreciar la influencia final en el disco.
Alex: Estuve escuchando mucho reggae y música caribeña durante la grabación, especialmente grupos como Diamonds y the Paragons. Me gusta mucho como estos grupos se mueven entre la línea de ser enérgicos y a la vez reposados, intentando plasmar este tipo de atmósfera en nuestros discos.
El proceso de grabación del disco tuvo lugar en un sótano abandonado de un banco. ¿Graba en este lugar fue premeditado o surgió de manera espontánea?
Charlie: Habíamos usado este sitio para ensayar antes de nuestro primer tour, por lo que fue el lugar elegido entre los que teníamos disponibles. Fuimos bastante afortunados de contar con él, aunque a veces teníamos que parar de grabar o ensayar debido a que en la iglesia (estaba localizada en otra parte del banco) celebraban misa.
Alex: Ese lugar era insoportablemente caliente en verano e insoportablemente frío en invierno. La habitación estaba llena de ventiladores, aire acondicionado y diversos calefactores. Estoy seguro de que nuestros instrumentos amaban todo eso.
En vuestros conciertos Alex normalmente lleva un instrumento en la garganta con forma de pajarita. ¿Podríais hablarnos un poco más de él y del efecto que produce en vuestra música?
Alex: Por mucho que me enorgullezca de la “pajarita eléctrica”, la idea es de Charlie. Antes de nuestro primer tour, él pensaba en distintas formas para poder cantar y moverse por el escenario bailando o haciendo algo parecido. Al mismo tiempo, había dotado a mi batería con algunos micrófonos que consistían en unas pequeñas tiras de metal con una cuerda atada a ellas recogían cualquier vibración o golpe que le dieses a la batería. Se emplean muchas veces en guitarras acústicas para amplificar su sonido. De todos modos, Charlie se puso uno de ellos en la garganta y aunque no conseguimos que sonase tan alto, seguimos trabajando con ello. Las primeras veces, me pegaba este micro al cuello con cinta adhesiva pero acababa con dolor en él, por lo que Charlie trajo un día una de las pajaritas de su padre y solucionado. Conecté los pequeños micros (uno estaba pegado a mi garganta y el resto iban a la batería) a través de un mezclador y un manojo de cables que iban a los pedales. Y eso es todo.
Creo que lo que más aporta este instrumento a nuestro directo son dolores de cabeza al pobre técnico de sonido que lleva el directo. No, ¡era una broma! Hablando en serio, creo que este instrumento es una forma de llevar al directo alguno de los momentos más atmosféricos y misteriosos del disco. Funciona muy bien para eso, sin embargo, fuera de algunos temas de Strange Hearts (Interlude o el final de Brief Encounter) no le hemos sacado mucho provecho en el estudio.
Habéis tocado en muchos festivales distintos y de importancia como el SXSW de Austin, el NXNE de Toronto, la sala Apolo de Barcelona… ¿Preferís lugares pequeños o grandes?
Charlie: Reflexionando, pienso que prefiero lugares pequeños. Siempre he mostrado recelo a los músicos que dicen que el equipamiento de las salas pequeñas permite conectar mejor con el público, deberían replanteárselo. Diría que la 7th Street Entry en Minneapolis es el lugar del tamaño perfecto.
Marie: No tengo ninguna preferencia. Me gusta la variedad. No importa el tamaño del sitio, siempre será divertido con un público receptivo. De hecho, me gustaría que el público de the Aquarium (una sala de Fargo) se viniese a todos los lugares que fuésemos. Son mi favorito.
Alex: Estoy de acuerdo con Marie, el público es lo más importante. Tenemos la suerte de tener buen público tanto en lugares pequeños como en lugares grandes. JJ’s Bohemia en Chattanooga (Tennessee) es siempre un lugar pequeño, aunque el espectáculo es genial, pero en Point Ephemere en Paris, el lugar es mucho más grande y el espectáculo es igual de bueno. Diría que el Teatro Principal de Zamora fue el lugar más intimidador en el que hemos tocado.